miércoles, 22 de junio de 2011

7.

Explota la dulce melodía, de un piano tambaleante. Notas que abren el corazón y termina de resbalar estos sentimientos, profundos y diarios. Deslumbra mi mente, en suaves movimientos, fluye todo, en pequeñas diapositivas, el triste camino de piedra. La suave melancolía, triste desgracia ajena. El réquiem que marca la partitura de mi amor, está retumbando en mis adentros. Flujo de oscuridad que hace infinito con mi mente. Mi vida cae en un abismo, y las heridas aún no se sanan. Mi infierno es tan efímero, porque quiero vivir en el contigo y aun sigo ardiendo por no llegar al cielo. Lagrimas que ya, se disipan en mis ojos… Y con ello nublo la realidad de mi vida. No hay luz en esta alma aprisionada, en este cuerpo roído por los años. La brisa corre y se retuerce en mi pelo, y se va con mi último suspiro.

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