Aquella lluvia, viene galopando en nubes…Aterrando el cielo. Nubes empapadas de tristeza y con ganas de manifestar una tormenta. Aquel sollozo del cielo, que repugna en mi piel, que cada gota pesa más y más, en este solitario camino.
Pintando el asfalto, de un color grisáceo, que entristece….Reflejando el infinito en un charco de agua. Sintiendo todo estos sentimientos, que se pudrieron. La lluvia expulsa todos los pecados, y mi falsa sonrisa se derrite tras el andar de mis pasos que, sin rumbo alguno, sé que no llegaré a ningún sitio.
Siguen las dudas y las preocupaciones golpeándome, reventando cada golpe de memoria. Lentamente, contengo la respiración con cada recuerdo acumulado. Cada vez me empapo mas en el pasado, pintando en oleos de mi cabeza, cada escena.
La noche está llorando, y las luces empiezan a titubear. Me estabilizaré hasta que se deshaga toda esta desesperanza. La tormenta está recogiendo este olor a tierra, y el viento se la lleva.
Y la verdad se halla en cada apego de mi vida, en cada emoción contenida, en cada frase que nunca supe pronunciar para ti.
Alusiones añoradas, que se mantienen en aquel hilo de hipocresía.
No hay comentarios:
Publicar un comentario